Un fallo detectado en el diseño de una herramienta de Android puede permitir a ciberdelincuentes grabar conversaciones o realizar capturas de pantalla, de forma remota y sin conocimiento de sus víctimas, en el 77% de dispositivos móviles con este sistema operativo.
Un informe de la firma Check Point reveló que con una aplicación es posible mostrar un mensaje falso, como si se tratara del propio sistema, y persuadir a la víctima para que conceda el consentimiento de uso sin saberlo.
Una vez engañado el usuario, el ciberdelincuente podría grabar la pantalla y el audio del dispositivo, convirtiéndolo en herramienta de espionaje.
De realizarse, el ataque no sería completamente encubierto, ya que en la barra de notificación aparecería una alerta de la actividad de grabación, pero es probable que la mayoría de usuarios no lo relacionen con una amenaza.
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