La red interna del servicio de comunicación de Telefónica y Movistar se vio afectada a nivel mundial por un «ciberhackeo». El servicio, con sede central en Madrid, sufrió la modalidad del secuestro de datos mediante su cifrado y el pedido de un rescate en bitcoins para liberarlos.
El hackeo no afectó a los usuarios del servicio, sino que fue solamente interno y le imposilitó trabajar a los empleados. Al prender la computadora, a los empleados les aparece automáticamente una leyenda que dice que deben abonar 300 dólares en bitcoins.
Comentarios
comentarios