Tres horas duró en las afueras del Congreso de la Nación el enfrentamiento entre manifestantes y policías.
Al comienzo era un pequeño grupo sin identificación el que comenzó a arrojar piedras a la policía intentando traspasar las vallas que les impedía el paso, los efectivos en general resistían de manera pasiva hasta que tuvieron que comenzar a responder cuando se veían superados en sus posiciones.
Con el correr de los minutos se iban a sumando manifestantes al intento de superar a los policías e ingresar al recinto del Congreso donde se desarrollaba la Sesión de la Cámara de Diputados.
Sin embargo, cuando las autoridades se dieron cuenta de que los policías que iban a ser superados por el gran número de atacantes decidieron la participación de otras fuerzas de seguridad y así lograron doblegar a quienes pretendían por la fuerza avanzar sobre la Sesión de la Cámara de Diputados de la Nación.
El enfrentamiento dejó una gran cantidad de heridos de diferente consideración tanto entre los manifestantes como entre los policías. También es importante la cantidad de detenidos.