La contaminación del aire puede reducir el tamaño y la calidad de los espermatozoides y afectar a un «importante número de parejas», según un estudio realizado por la revista especializada Occupational & Environmental Medicine.
La investigación, revela que los espermatozoides sufren una variación del 1,29 % en su forma y tamaño al estar expuestos a cinco microgramos por metro cúbico de PM2,5 (partículas inferiores a 2,5 micras, las más pequeñas y perjudiciales para la salud) durante dos años.
«Con la exposición al aire contaminado, un pequeño efecto de las partículas PM2,5 en la morfología normal del esperma puede provocar infertilidad a un importante número de parejas», explican los científicos.
Pese a esto, en la investigación se detectó un incremento significativo en el número de espermatozoides, que se explica como «un mecanismo compensatorio» para combatir los efectos sufridos en su forma y dimensión.
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