Luego de ser rescatado por personal de la Prefectura, este lobo marino de Dos Pelos Sudamericano volvió a su hábitat natural, el mar. Así, culminó un proceso de rehabilitación, llevado a cabo por la Fundación Mundo Marino, que contó dos etapas.
El ejemplar fue llevado al Centro de Rescate de Fauna Silvestre de la Ciudad donde se le realizaron las primeras tareas tendientes a estabilizar la salud del animal que presentaba un cuadro de desnutrición y una lesión leve en su ojo derecho.