Lionel Messi fue acusado de oficio por la FIFA de haber ofendido verbalmente al árbitro asistente, se estima que podrían suspenderlo por cuatro partidos.
«La concha de tu madre…» le dijo Messi al asistente del árbitro principal, Sandro Ricci, más un gesto despectivo con el brazo derecho, cuando el partido ante Chile había concluido, pero ni la terna arbitral (el otro integrante de Marcelo Vangasses) ni el veedor del partido, el colombiano Oscar Astudillo, elevaron informe alguno respecto de este hecho.
El antecedente es de septiembre del año pasado cuando el chileno Gary Medel, insultó -en un partido por eliminatorias de su seleccionado frente a Paraguay- al árbitro argentino Néstor Pitana quien lo expulsó, y por esa acción de ofender a una autoridad del partido recibió cuatro jornadas de suspensión, la máxima cantidad que estipula el reglamento para este tipo de casos.
El más recordado es el caso del delantero uruguayo Luis Suárez en ocasión del partido entre el seleccionado de su país e Italia por el campeonato mundial de Brasil 2014, cuando mordió en el hombro derecho al zaguero rival Giorgio Chiellini.
La FIFA también actuó de oficio y le aplicó nueve partidos de suspensión en su selección y cuatro meses para hacerlo en clubes. En ese momento estaba en Liverpool y cuando volvió a jugar lo hizo en Barcelona.
La AFA envió una nota a FIFA que dice lo siguiente:
En atención a vuestra nota del día de la fecha, de la cual se nos ha dado traslado el día 27-03-2017, en horario de las 4:51 PM (hay cinco horas más en Zúrich), se procede a dar respuesta a la misma:
1- Venimos a negar en forma categórica cada uno de los hechos enunciados en el escrito en donde supuestamente el Jugador Lionel Messi (N° 10) habría utilizado palabras injuriosas contra el árbitro asistente 1, el Sr. Emerson Augusto de Carvalho.
2- En caso que la conducta -la cual no nos consta y que se desprendería de un video en el cual habría que leer los labios del jugador- hubiese sido ofensiva, el árbitro asistente 1 debió haber solicitado en forma inmediata la sanción del jugador.
En el supuesto que hubiese habido una ofensa, el árbitro asistente 1, no solicitó la sanción inmediata sólo por dos razones:
• Si lo fue, no eran dirigidas a su persona.
• Si lo hubiera hecho, no eran con fines de ofender su persona.
Es imposible que a la distancia que se encontraban ambos sujetos -muy cercanos- el árbitro no haya comprendido el acto como una ofensa si así hubiese sido.
En efecto, se encontraban cara a cara, sin que se hubiera generado tumulto, sin que nadie haya intervenido.
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