La Justicia ordenó a la Iglesia chilena pagar una indemnización de 450 millones de pesos (equivalentes a unos 671.000 dólares) a las víctimas de abusos sexuales del ex sacerdote Fernando Karadima, confirmaron ayer los beneficiados con el fallo judicial.
La Corte de Apelaciones de Santiago revocó un dictamen anterior y determinó fallar en favor de Juan Carlos Cruz, José Andrés Murillo y James Hamilton, que demandaron a la Iglesia por su negligencia y haber encubierto las denuncias de abuso sexual sufridas a manos de Karadima, expulsado de la vida sacerdotal por el papa Francisco en septiembre pasado.
“Nos alegramos profundamente, ha sido un camino muy largo (…) Este fallo debiera marcar el fin de la impunidad en materia de abuso sexual clerical”, indicaron los tres denunciantes en un comunicado.
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