Lo que era un festejo por su cumpleaños se convirtió en un drama para Ignacio «Nacho» Gómez. Y también para sus seres queridos. Para celebrar sus 28 años, familiares y amigos lo arrojaron a la pileta, pero algo salió mal y él terminó con una fractura en la región cervical de la columna vertebral.
Tras el accidente, que ocurrió en Paraná, Entre Ríos, Nacho fue trasladado rápidamente al hospital San Martín de la capital entrerriana, donde ya fue intervenido quirúrgicamente de urgencia.
Nacho es un fiel integrante de la comunidad católica y un activo participante de una organización religiosa de Paraná, por lo que los mensajes de apoyo, de solidaridad y las cadenas de oración no tardaron de hacer masivo el deseo de su pronta recuperación.
En cuanto al accidente, aún no está claro si Nacho cayó mal al agua de la pileta tras ser arrojado o si alguien se habría tirado sobre él provocándole el golpe en la zona cervical de la columna vertebral.
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