Si tienes un gato y un perro, seguramente sabes que tu interacción con cada uno de ellos es distinta. Si acaricias a tu minino tal vez hayas experimentado que repentinamente te muerde. ¿Por qué lo hace? Existen algunas razones detrás de este comportamiento. La primera es que no necesariamente se trata de una agresión.
En ocasiones, tu gato puede estar diciendo ‘basta de caricias por hoy’, según el portal Concious Cat, especializado en comportamiento felino. Esto ocurre porque muchos gatos son extremadamente sensibles.
Las mordidas son su forma, un tanto peculiar, de decir “detente”. Otra razón puede ser porque el felino está recibiendo atención no deseada o lo estás acariciando en un lugar incorrecto.
La mejor opción es acariciarlos únicamente cuando ellos lo buscan para evitar estas mordeduras.
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