Maribel Oviedo abandonó la terapia intensiva del Hospital Ferreyra, donde está internada desde el domingo pasado por una insuficiencia renal, y pasó a una sala común, porque su evolución es favorable.
Ernesto Oviedo, afirmó: «Van a la sala los nefrólogos para hablar con nosotros y decirnos los pasos a seguir. Intentaremos hacer los estudios con donantes vivos». Además, contó que su hija, que tiene fibrosis quística, no ha necesitado diálisis, aunque «existe la posibilidad de que así sea, si no suben los valores».
«Maribel está muy bien atendida. Los médicos sabían que había un error muy grande en no haberla controlado bien para que lleve una mejor calidad de vida», comentó su padre.
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