La camioneta Renault Trafic blanca es una suerte de jinete sin cabeza del delito de la ciudad de Buenos Aires, una leyenda urbana que se repite a lo largo de los años.
El mito surgió por primera vez a fines de la década pasada en relatos de adictos, los hombres que la piloteaban se llevaban a los consumidores zombificados para molerlos a golpes y dejarlos ensangrentados en alguna vereda. La llegada de Facebook y WhatsApp recrudeció el cuento: los ocupantes de la Trafic ahora raptaban niños para robarles los órganos.
Hubo supuestas apariciones en Boedo, Caballito, el Barrio Illia de Pompeya, la Villa 1-11-14 del Bajo Flores, la 31 en Retiro.
La Trafic también habría cruzado la General Paz; se habló de visitas por la periferia de La Plata.
En paralelo, los tuits en tono de humor negro empezaron a reproducirse. La Trafic, para algunos, no era más que un cuco gracioso.


