Cuando intentó contener un estornudo, un hombre británico sufrió un desgarre en la parte posterior de la garganta.
Los doctores describieron su confusión inicial cuando el paciente llegó a la sala de emergencias del hospital de Leicester quejándose de tener dificultades para deglutir y «una sensación de taponazos» en su inflamado cuello.
El paciente de 34 años dijo a los doctores que sus problemas comenzaron después que trató de impedir un estornudo tapándose la nariz y la boca. Eventualmente perdió la voz y pasó una semana en el hospital.
«Cuando se estornuda, el aire sale a unas 150 mph (240 kph)», declaró el doctor Anthony Aymat, director de servicios de otorrinolaringología en el Hospital Lewisham de la Universidad de Londres y quien no tuvo trato con el paciente. «Cuando una persona contiene toda esa presión, puede causarse mucho daño y terminar como el hombre Michelin, con aire retenido en el cuerpo».
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