Hace un año y nueve meses le diagnosticaron cáncer de pulmón a María Giglio (72). Es beneficiaria del PAMI y se atendió en el hospital Néstor Kirchner de Florencio Varela.
María debía ser operada de urgencia pero la obra social de los jubilados tardó ocho meses en proveer los insumos solicitados por el médico cirujano a cargo de la intervención.
«La operación fue reprogramada cuatro veces por falta de insumos del PAMI. Ante semejante negativa después de presentarme en reiteradas ocasiones en la delegación y de innumerables llamadas telefónicas y denuncias, finalmente se llevó adelante la operación», relató Marisa Giglio, hija de María.
Los médicos le indicaron seis sesiones de quimioterapia, una cada 21 días. «Debemos enfrentar la burocracia día a día para poder lograr que el tratamiento se realice en tiempo y forma», dijo Marisa. Su hija asegura que aún están haciendo trámites para acceder a la tercera sesión.
En una entrevista para el diario La Nación, Marisa contó que el oncólogo de la clínica Santa Clara, que es el responsable de realizar las recetas con los medicamentos para el tratamiento, no les da una respuesta. «La hizo mal muchas veces y el médico de cabecera de mi mamá no las entiende», dijo.
El PAMI explicó que «todos los pacientes tienen que presentar estudios respaldatorios en la obra social para acceder a un tratamiento por una cuestión de control y para corroborar que esos medicamentos no les hagan mal. Desde marzo la paciente no presentaba los estudios».
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