Apple presentó, el novedoso iPhone X, un nuevo modelo de smartphone que se destaca entre los de su especie porque se puede desbloquear con reconocimiento facial.
En el momento que Craig Federighi, vicepresidente de Ingeniería de Software de Apple, quiso probar la función a la vista de todos los presentes en el evento y los millones de fanáticos que siguieron la cobertura desde cualquier rincón del mundo, quedó en ridículo porque llamativamente falló.
El Face ID integra una cámara frontal, una infrarroja y un proyector con esta misma tecnología, lo cual permite el reconocimiento en 3D. Es decir, que se detecta la profundidad del rostro para lograr mayor precisión. Tras dos intentos malogrados, Federighi pudo activar el sistema en la tercera oportunidad ante la mirada atónita de los espectadores.