Fue detenido el dueño de un prostíbulo de un pueblo de España, luego de haberse demostrado que por meses había echado viagra a la depuradora de agua del pueblo para así tener más clientes.
Hacía ya un buen tiempo que este prostíbulo había entrado en decadencia, el dueño decía “No sé porque pero cada vez tenemos menos clientes y eso que contrato mujeres muy bonitas”. Luego de pensar en cerrar el negocio casi en la banca rota se le ocurrió una idea para aumentar sus ingresos.
En declaraciones el dueño comentó: “Los hombres somos animales de necesidades básicas, si además recibimos ayuda no podemos resistirnos, se me ocurrió una solución, echar viagra en la depuradora de agua del pueblo y así tener cachondo a todos los hombres”. En los últimos meses la actividad de su negocio de vio claramente en aumento, algunos clientes comentaron que “hacía mucho tiempo que no se encontraban exitados”.
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