Cada vez hay más adolescentes con problemas de audición por la contaminación sonora en recitales y altos volúmenes en la escucha de auriculares, mientras los adultos mayores tienen más posibilidades de recuperarla debido al desarrollo y facilidad de acceso a los implantes cocleares.
El diagnósticos precoz en la infancia puede prevenir la sordera y niños con dificultades severas pueden recuperar totalmente la audición.
«La exposición a la música de altísima intensidad es actualmente la principal causa de los problemas de audición adquiridos», aseguró el otorrinolaringólogo, docente e investigador Vicente Diamante, tras enfatizar que «hoy estamos asistiendo a una generación de jóvenes sordos por el ruido».


