Un paciente totalmente fuera de sí, en el Hospital Municipal de Carlos Paz, recibió un exorcismo por pedido de sus familiares al no poder controlar un ataque de ira que estaba padeciendo.
La persona estaba en un estado de mucha violencia, vociferendo palabras inentendibles con una voz gutural y tuvo que ser contenido entre varios médicos y enfermeros, según relataron testigos del hecho.
El hombre de 38 años, no tenía antecedentes psiquiátricos ni médicos. Durante la tarde del domingo, miró el partido de Boca Talleres, luego cenó con la familia y a las 3 de la mañana despertó con ese brote de violencia. Luego de que la familia no pudiera tranquilizarlo, lograron llevarlo al hospital, en un momento de calma. Una vez en el lugar, volvió a sufrir otro ataque.
Ante esta situación, uno de los familiares concurrió a buscar un sacerdote en plena madrugada para intentar un exorcismo. El pastor ingresó al cuarto y realizó su rito contra el demonio, pero luego de unos minutos, el paciente continuaba preso de su ataque, por lo que se decidió su derivación.
Se lo trasladó al Hospital Colonia Santa María para un tratamiento psiquiátrico. Según las primeras palabras de los especialistas, habría tenido un brote psicótico bajo un caso repentino de ezquizofrenia.
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