El hogar para ancianos funcionaba de manera clandestina según informaron fuentes del gobierno provincial y Pami quienes llevaron a cabo las investigaciones.
En el lugar había once abuelos y no contaba con habilitaciones. El procedimiento se hizo luego de que los vecinos denunciaran descuidos hacia las personas, debido a que eran cuidados por una empleada doméstica, la cual no tenía conocimientos sobre cuidados médicos; había colchones en el piso.
En la jornada del miércoles, buscan a los familiares de cada uno, los cuales hasta anoche no se habían contactado. Seis de los jubilados están afiliados a Pami y serán reubicados en alguno de los centros de atención que respondan a la obra social.
Los responsables de mantener este geriátrico no estuvieron presentes durante el allanamiento. El establecimiento está ubicado en Gral. Bustos al 1400 en el oeste de Río Cuarto.