El juez de Garantías de Metán, Mario Dilascio, elevó a juicio la causa en la que Carmen Patricia Álvarez está acusada de abusar de un adolescente. Álvarez, de 34 años, reside en Rosario de la Frontera, y se desempeñaba en el Juzgado de Violencia Familiar y de Género del Distrito Judicial del Sur, pero luego del escándalo que se desató, había sido trasladada al sector de notificaciones de los tribunales de Metán. Actualmente está con prisión domiciliaria.
Los padres la víctima fueron los primeros en detectar el cambio de conducta en el adolescente, que empezó a tener episodios violentos para con ellos y problemas en la escuela donde cursa el secundario.
El matrimonio asegura que los abusos llevan varios años, desde que su hijo empezó a ir a jugar a la pelota a la casa de su abuela. «Desde los 12 años él iba a jugar porque se juntaba con otros chicos de su edad. Nunca hubo problemas. Hasta que comenzamos a notar algo raro, ya que empezó a pedirnos permiso para quedarse hasta más tarde y decía que él ya era grande. En ese tiempo conoció al hijo de Álvarez, quien invitaba a los chicos a comer en su casa. Pero los pedidos para quedarse hasta más tarde comenzaron a ser más frecuentes», detalló la mamá.
Poco después pudieron comprobar que la mujer alquilaba una habitación para poder encontrarse con el chico, así como también solía verlo en las cercanías de un estadio de fútbol de la ciudad. Con las pruebas en la mano hicieron la denuncia que dio pie a la investigación a partir de la cual la acusada no podía volver a establecer un contacto con el adolescente. Pero no lo cumplió.
La mujer de 34 años manifestó ser paciente psiquiátrica por lo que la trasladaron al centro de salud mental Miguel Ragone, donde los médicos contradijeron su afirmación.
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