Conmocionó a la ciudad de San Francisco, la muerte de un bebé de 17 meses. El pequeño, identificado como Tomás Calero, murió ahogado al parecer tras caer en una pileta.
Si bien lo trasladaron rápidamente al Hospital Iturraspe, allí sólo constataron el deceso. Su familia pidió ayuda al 101 y rápidamente un móvil llegó al lugar, donde los uniformados constataron que el menor se encontraba sin signos vitales. Le efectuaron maniobras de reanimación cardiopulmonar y luego una ambulancia lo trasladó hasta el Hospital Iturraspe.
Los médicos constataron el deceso tras efectuaron incansables esfuerzos para reanimarlo.
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