El seleccionado argentino masculino de sóftbol se consagró campeón mundial de la disciplina, al derrotar a su par de Japón, por 3-2, en tiempo suplementario, en el marco de la final del evento desarrollado en la ciudad de Praga, República Checa.
El equipo albiceleste se repuso de una desventaja de dos goles y terminó imponiéndose en un parejo y atractivo encuentro, que se resolvió en tres “innings” (períodos) extra.
De esta manera, el conjunto dirigido por el entrerriano Julio Gamarci selló una campaña inolvidable, con 9 victorias y una sola derrota, precisamente ante Japón (4-8), en la etapa clasificatoria.
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