Según concluyeron Científicos de la Universidad alemana de Furtwangen, un sólo centímetro cúbico de una esponja de cocina puede albergar hasta 50.000 millones de patógenos, más de los que se encuentran en la taza del inodoro,
Los científicos llegaron a esta conclusión tras lograr secuenciar el ADN de las bacterias de 14 esponjas de cocina usadas. Esta investigación confirma que la esponja es el objeto doméstico que más densidad bacteriana alberga, por encima incluso del número de patógenos que podemos encontrar en la taza del inodoro y en una cifra similar a las que se hallan en las heces fecales, que pueden llegar a superar esta número.
Entre las bacterias que encontraron está la Moraxella osloensis, que puede causar infecciones en personas con un sistema inmunológico débil. Esa misma bacteria es la responsable del mal olor en la ropa sucia y podría – a su vez- explicar el aroma desagradable de las esponjas de cocina usadas una y otra vez.
Algunos expertos recomiendan lavar las esponjas con una solución de lavandina. Philip Tierno, profesor del departamento de Microbiología y Patología del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York y autor del libro «La vida secreta de los gérmenes», advierte que si no limpiamos adecuadamente las esponjas simplemente cubrimos los platos al lavarlos con una «capa de gérmenes».
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