Perros y gatos condenados a la eutanasia por presentar comportamientos violentos ayudan a los presos en su proceso de resocialización.
Jaildogs es un proyecto que busca reformar tanto a animales como a presos al ponerlos a trabajar juntos. Un grupo «élite» de presos está encargado del cuidado de perros y gatos que trae la fundación Society of Humane Friends of Georgia con su proyecto Operation Second Chance.
Los animales están en riesgo de recibir la eutanasia por comportamientos agresivos, por su edad o simplemente por falta de espacio en los refugios. Los presos trabajan todos los días de la semana en equipos de tres para cuidar, entrenar y reformar estos animales hasta que encuentren un hogar.
El 80% de los presos que han participado en este programa no regresan al sistema penitenciario estadounidense después de cumplir su condena.
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