Ingresó a la guardia del hospital de Vicente López, un hombre de 50 años, porque se había caído en la calle y se rompió la cadera. Resultó ser además un paciente psiquiátrico, la sorpresa fue mayor cuando los médicos le preguntaron a quién le podían avisar para que lo fuera a buscar. Fue entonces cuando dijo que sus padres estaban en su casa, pero que habían muerto hace un año.
Los vecinos vieron consternados llegar a la policía al lugar y llevarse los cuerpos de la pareja, de 80 años. La mujer estaba acostada en una de las habitaciones y el hombre, tirado en el piso en un pasillo. Su hijo es esquizofrénico y convivía con sus padres muertos desde julio del año pasado.
Según los primeros testimonios de quienes conocieron a la familia, se trataba de gente muy reservada que tenía poco contacto con el exterior. En los últimos meses dijeron a ver visto solo al hijo de la pareja, salir de a ratos a sentarse en la puerta de su casa.
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