En plena crisis social por la complicada situación económica, el Gobierno de Mauricio Macri anunció que deja de ayudar a las familias de niños enfermos que están internados en Buenos Aires. Los familiares que llegan desde el interior deben alojarse en hoteles; un gasto que a partir de ahora no afrontará el Estado.
La mayoría de los niños internados, cuyas familias están en esta dolorosa situación, sufren de cáncer o deben recibir trasplantes.
Natalia es una daminficada por la medida. La mujer está en Capital Federal para acompañar a su pequeño hijo al que le deben hacer una reconstrucción de columna en el Hospital Garrahan.
«Cuando vinimos a renovar el hotel (en donde están hospedados), en el Ministerio de desarrollo Social del Gobierno se nos dijo que esta es la última semana», aseguró.
Comentarios
comentarios