Es un secreto a voces en los ámbitos del espectáculo, los negocios y la política que cada día que pasa la temporada 2018 de Villa Carlos Paz va camino a NO ser lo que muchos quisieran.
Es que las ambiciones políticas del intendente lo van llevando a un aislamiento que complican a
la ciudad que gobierna y toda su actividad.
Lo primero es que no viene haciendo precisamente lo que se dice un gobierno abierto, se ha peleado con la mayoría de los actores de la sociedad, no tiene la mejor de las relaciones con las otras fuerzas políticas y a eso hay que sumarle el fuerte enfrentamiento que abrió con la Coopi, la cooperativa de servicios de Villa Carlos Paz que tiene más de 50 años de existencia y que el intendente decidió atacar generando a los habitantes de la Villa una situación conflictiva que podría haberles ahorrado.
Además, si bien 2019 está lejos, Avilés ya está peleando su candidatura (¿candidato a vicegobernador?) en la interna de Cambiemos, quiere ser el as en la manga del presidente pero termina cayendo en la disputa interna.
Esto hace que muchos se alejen de él dando como resultado que Villa Carlos Paz no tenga la exposición pública que necesita en los medios masivos de comunicación, ni que sea la primera tenida en cuenta por mucha gente: artistas, empresarios y políticos a los que con su accionar político él solo ha puesto en la vereda de enfrente.
Por ende, por responsabilidad de su intendente, Carlos Paz va camino a una temporada pobre, ya que no saldrá demasiado en los medios del país, no tendrá demasiados visitantes, por lo dicho anteriormente, y tendrá que conformarse con un turismo mayoritariamente de fin de semana, de la provincia de Córdoba, de Santa Fe y no mucho mas, lo que terminará redondeando una de las peores temporadas de los últimos tiempos.
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