Una nueva investigación parece haber dado con el verdadero quid de la cuestión en cuanto a la forma de poder dormir bien.
Participaron 823 adultos mayores, entre 60 y 100 años, que respondieron a una encuesta de 32 preguntas sobre el sueño. Los resultados, reflejan que la clave está en el propósito de sus vidas.
Los participantes que respondieron con un criterio proactivo en las 10 preguntas sobre «sentido de vida» eran 63% menos propensos a tener apnea del sueño y tenían 52% menos de probabilidades de sufrir «síndrome de piernas inquietas».


