Residentes y turistas de Berlin se pasan el dato cada vez más: “hay un lugar de comida argentina en Kreuzberg donde no hay que dejar de probar las empanadas” (así, en español, porque no hay traducción exacta al alemán).
Maximiliano Pallocchini (42) estudió cine, produjo televisión y tuvo diversos emprendimientos. Pero en esta ciudad logró, con pasión y mucho trabajo, que sus platos estén en boca de muchos. Llegó a la ciudad en 2012 acompañando a su pareja, la escritora Samanta Schweblin, que había ganado la prestigiosa beca DAAD de intercambio académico. Se asoció con un amigo, el cineasta chileno Sebastián Lelio.
Las empanadas las comen el 90% de la gente que van a su restaurant. Aunque, en general, las piden como entrada, antes de pasar al entrecot, el chivito, alguna cazuela. Acá no existe un plato similar, el único concepto parecido es el de “teigtaschen”, que es como identifican a cualquier relleno envuelto en masa. Por eso nosotros explicamos cómo es nuestra tradición.
En la carta de Gloria hay una especie de “introducción a la empanada argentina”, donde se cuenta cómo se preparan, qué significan las letras que indican el relleno, y hasta se sugiere cómo comerlas: “con las manos, aunque si los necesita, puede pedir cubiertos”,“una o dos como aperitivo, cuatro como principal”, “con el vino van de la mano”.
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