Ulrikke Høyer, es dinamarquesa, fue tenista profesional y trabaja como modelo de alta costura para firmas internacionales. La atención sobre ella es el resultado de una denuncia que hizo desde su cuenta en una red social donde afirma que le cancelaron su pasada en el desfile crucero de Louis Vuitton por estar «demasiado grandota».
Ella iba a ser parte del desfile de Louis Vuitton en Japón (de hecho viajó a ese país) pero en la prueba de vestuario, la danesa fue recibida por la directora de casting quien le dijo que tenía «demasiada panza y la cara hinchada».
La modelo dijo: «me instó a morirme de hambre, necesitaba beber sólo agua para las próximas 24 horas y me sorprendí cuando lo escuché. Me desperté a las 2 de la mañana y estaba muy hambrienta. El desayuno comenzó a las 6:30 am (tuve el mínimo absoluto) y cuando la vi a Alexia (la directora de casting) mi plato fue sacado de la mesa. Ella dijo buenos días y me miró, luego hacia abajo en mi plato inexistente y hacia arriba en mí de nuevo. Ella estaba comprobando si yo había estado comiendo».
El relato es contundente: la chica de 20 años y una figura perfecta debía dejar de comer durante todo el día. ¿El resultado? Quedó de todas formas afuera del desfile y tuvo que regresar a su casa «sin la revisión» del contrato.
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