Kathleen Regina Davis encendió su Mercedes Benz y condujo hacia la casa de su ex amante en Palm Beach Gardens, Florida. Tenía un solo objetivo: atropellarlo. Es que lejos de entrar en razón, quería venganza. Pero no una venganza contra cualquiera: quien supo ser su amante era su ex yerno. Y no por cualquier motivo: era porque este le había confesado a su esposa que había mantenido relaciones sexuales con su propia madre.
Davis culpaba a su yerno de 33 años de haber arruinado la «hermosa» relación que mantenía con su hija al haberle contado sobre su escandaloso affaire. Llegó a la residencia de Michael Sciarra y lanzó gran cantidad de huevos a la propiedad y a los vehículos del hombre. Este salió y le advirtió que daría aviso a las autoridades.
Ella tomó el automóvil y amenazó con atropellarlo. Sciarra huyó y la mujer comenzó a conducir en círculos, intentando atropellar a su yerno. Eso fue lo que observaron los oficiales de policía del Departamento de Palm Beach Gardens cuando arribaron al lugar.
Comentarios
comentarios